Pies Firmes
La tarjeta de presentación estaba ahí, adentro de mi bolso. Cada rato la saco y contemplo lo que podría significar. Con solo leer el logotipo de The Monitor, sus letras grandes y azules hacían voltear mi estómago. Llevaba el nombre, número de teléfono, dirección, y correo electrónico, de una reportera que, después de enterase de mi interés en el periódico, ofreció darme información sobre posibles pasantías en el mismo. Eso es algo en que pensar.
La madre naturaleza parece estar poniendo a prueba sus poderes. Ha estado bien frío aquí en el Valle de Río Grande, y no me gusta ni un poquito. Pienso que es porque no estoy acostumbrada a temperaturas por debajo de 70⁰. Aparte de eso, la escuela va a toda marcha, el trabajo ya es muy frenético, y me he dado cuenta de algo nuevo. Algo que acabo de aprender de mí misma.
Mis amigos, mi familia y sobre todo, la profesora de fotografía, piensan que tengo un “buen ojo” para las fotos. Al estar trabajando en el anuario, he estado expuesta a los muchos detalles y preferencias cuando se trata de las fotos que debemos seleccionar para utilizar en dicho anuario. ¡Me encanta tomar fotos! Me aseguro de captar al menos una cosa cada día. Tal vez es por eso que he decidido tomar clases de fotografía también.
Ya recibí mi itinerario de los cursos que tomaré en la universidad. Y como si fuera poco, he estado estudiando matemática. Así es. Sé que necesito un poco de ayuda antes de empezar mi clase de matemática de universidad. Como no es algo que se me hace muy fácil, pensé que el prepararme más, desde ahora, era buena idea. Estoy intentando mejorar en esa materia. Yo sé que lo puedo hacer.
Finalmente, decidí comunicarme con la reportera de noticias de The Monitor, el periódico más grande del valle, quien se encuentra coordinando mi pasantía en dicho medio. Ella quiere que me mantenga en contacto con ella mientras materializa la coordinación. ¡Estoy muy feliz! Me siento muy afortunada de haberla conocido.
No todo en mi vida es perfecto, claro. Como el clima, yo también tengo mis altibajos, pero una persona muy sabia me hizo saber que lo mejor de todo ello es que la única otra forma de ir es hacia arriba. Estoy lista para moverme en esa dirección. Espero que tú tampoco te des por vencido cuando la vida te muestre su lado negativo.
Recuerda, no importa cuánto se mueva el mundo, si tienes los pies firmes sobre la tierra, nunca te caerás.

